Autora: Lauren Oliver
Traducción: Alexandre Casal Vázquez y Xohana Bastida
Precio: 15'95€
Saga: Autoconclusivo
Año de publicación: 2010
Número de páginas: 474
Editorial: SM
ISBN: 9788467541144
Samantha Kingston lo tiene todo a su favor: es guapa, es popular y sale con el chico perfecto. El viernes 12 de febrero debería ser un día más en su fácil vida, pero no lo es: es el último día. O más bien los últimos, porque Samantha se despierta una y otra vez en la mañana del viernes 12 de febrero y vuelve a vivir la misma jornada siete veces… hasta que se da cuenta de que en su mano está realizar cambios minúsculos que supondrán diferencias enormes.
Lo primero que voy a decir nada más empezar esta reseña es que es uno de los libros más raros que he leído en mi vida. Guau, nunca había experimentado dos sentimientos tan profundos y a la vez tan diferentes con un libro. Diré que mis expectativas estaban por las nubes, que un poco más y lo tiro por la ventana a las 200 páginas, y que terminé llorando abrazada a él. Pero todo esto tiene una explicación lógica... o no tanto.
Las primeras páginas se me hicieron terriblemente pesadas, odiaba la historia, odiaba a la autora por hacer unos personajes tan sumamente crueles, sin corazón, creídos y todos los malos adjetivos que se puedan utilizar. ¿No veía donde quería ir a para la historia? Sí, quizás fuera eso. Por lo que odié el libro durante las primeras doscientas o trescientas páginas, que no son pocas.
"Muchas cosas se vuelven hermosas mientras las miras despacio."
En muchas ocasiones habría abandonado el libro sin dudarlo, pero yo estaba decidida a descubrir el final de la historia. Sin quererlo comencé a engancharme más y más, cayendo presa en la bella pluma de Lauren Oliver, comenzando a ver un cambio en la protagonista. Creo que ahí está la esencia del libro, en que nadie es perfecto y que desgraciadamente hay personas así. Que tratan mal al resto, que se creen superiores, o que no les importa más que ellos mismos, que no se dan cuenta del daño que causan a los demás. Cambiamos fácilmente, a veces incluso por una nimia decisión. Este libro es realista. Porque esto existe, más de lo que a muchos nos gustaría, es real y está presente en nuestro día a día.
Es un libro que recomiendo que lea todo el mundo, es más, pienso que debería ser lectura obligatoria en los colegios, porque guste o no guste, no puede evitar que te haga pensar, replantearte muchas cosas y reflexionar sobre lo que hay a tu alrededor. A todo el mundo nos viene bien meternos en la piel de otra persona, que es completamente distinta a nosotros. Para intentar entenderla, o para ver como piensa o simplemente tratar de averiguar por qué es así, antes de juzgar.
Una historia de la que puedes aprender, porque nunca es demasiado tarde para cambiar. Lauren Oliver, aunque pienso que podría haber llevado de otra manera la primera mitad, (aunque si hubiera sido distinto, ¿se habría ganado un lugar tan especial en mi corazón y en el de muchas personas?) sabe exactamente como hacerte reflexionar y enamorarte con sus frases, párrafos e incluso palabras, la manera de enlazarlas todas, natural, creíble y preciosa. Hay frases... que son para enmarcar, el libro en sí lo es.
"Tal vez tú puedas permitirte el lujo de esperar. Tal vez para ti haya un mañana. Tal vez para ti haya mil mañanas, o tres mil, o diez mil, y te quede tanto tiempo que puedas bañarte en él, entretenerte, dejar que se te escurra entre los dedos. Tanto tiempo que puedas desperdiciarlo. Pero para otras personas solo queda un hoy. Y, ¿sabes qué? Es imposible saber a cuál de los dos grupos perteneces."
Los personajes, los cuáles me han causado más de un quebradero de cabeza. La protagonista Sam, es una chica popular, con un grupo de amigas a las que quiere con toda su alma, las típicas chicas populares del típico instituto americano. Todo es muy tópico al principio. No hace falta decir que odié a Sam al principio, me caía muy mal y no la aguantaba. Ahora que lo pienso es mejor así, porque sino al final no me habría terminado gustando tanto como lo hizo, no habría podido ver su evolución. Hasta les he cogido cariño a las amigas de Sam: Elody, Lindsay y Ally, creo que todas son especiales a su manera. Y por supuesto a Kent, quien sí que me cayó bien desde un principio.
Poco a poco comencé a estar más a gusto con la historia, por fin tomaba la dirección que yo quería, que yo esperaba. Cuando quise darme cuenta estaba llorando a lágrima viva durante todas las últimas páginas, y cuando terminé supe que tenía una joya entre mis manos. El romance le pone la guinda a la historia, pasando totalmente desapercibido y siendo lento y natural. El final es agridulce y feliz, para seguir el ritmo de contradicciones que hay en esta reseña.
Si no despierto es un libro que tienes que leer, así, sin más rodeos. Una historia con la que pasarás del odio al amor, rápidamente. Sé te quedará grabada y te hará pensar. No te puedo asegura que te vaya a gustar, de hecho puede que lo odies pero legal al final. Empápate de la enseñanza del libro, independientemente de si te gustan los personajes o no porque, ¿a quién no le gusta que le hagan pensar de vez en cuando?







