Año de publicación: 2018
Editorial: La Galera Young
ISBN: 978-8424663575
Cuando Arielle llegó a casa de Chardin, con el cuerpo cargado de culpa y miedo, lo único que recibió fueron cuatro normas:No hables nunca de lo que te ocurre.No olvides respirar.No olvides lo que te hace sentir viva.Y por encima de todo: evita enamorarte.Pero quebró la primera norma, después de haber destrozado la cuarta, olvidado la segunda y aplazado la tercera.Francia, 1955.Arielle Larue nació en medio de la guerra y arrastra el caos allá donde va. Su abuela intenta convertirla en la esposa perfecta, pero nada de lo que le enseñe puede frenar el secreto que lleva dentro. Un secreto que acaba causando la peor de las destrucciones. Entonces Arielle es internada en Sainte Geneviève, para su protección y la de los que la rodean. Lo último que ella espera encontrar allí es una nueva familia; que empieza con Jem y sus palabras, con Nathan y sus chistes, con Claire y su miedo. Y que acaba con ella. Una familia que luchará por mantener cueste lo que cueste. Porque vale la pena luchar por aquello que te hace soñar con lo que siempre has temido vivir.
Cuando empecé este libro lo hice sin saber nada absolutamente sobre él y quedé maravillada. Había leído antes otro libro de Beatriz Esteban por lo que las expectativas estaban muy altas. Sin embargo, no leí la sinopsis ni ninguna reseña sobre él. Me encantó ir a ciegas e ir introduciéndome poco a poco ayudada con la dulce pluma de Beatriz en el universo de nuestra protagonista Arielle. Recomiendo mucho empezar en este libro de esa manera.
– Existen muchas formas de sanar a una persona – murmuré, alargando una mano para traer mi dibujo de vuelta –. Y las palabras son una vía muy poderosa, sobre todo cuando saber cómo utilizarlas.
La novela cuenta con un realismo mágico que le da un toque muy original al libro cargado de personajes carísmáticos y una trama envolvente que te atrapa desde el primer momento. Uno de los pilares más importantes es la diversidad de temas tratados (problemas familiares, la culpa, la pérdida, la amistad, la depresión) a cada cual más importante que el anterior.
La trama es impredecible. No hay que considerarlo un libro con muchísima acción, más bien se trata de una novela de sentimientos, personajes y crecimiento personal. Aunque no debemos olvidarnos de los giros argumentales que no vi venir, que me dejaron muy sorprendida y cada vez más enganchada. Además, me gustó mucho el recurso de mezclar varias lineas temporales, haciendo que estuviera ansiosa por saber los acontecimientos del pasado que llevaron a la protagonista a la situación en la que se encuentra. Me ha encantado que todo tuviera un sentido al final y que este fuera lo más inesperado posible.
El tiempo es lo primero que ganamos y lo último que perdemos. Y, a la vez, cada instante es tiempo perdido, cada segundo es tiempo regalado. No hay nada más efímero que se le parezca.
La admiro y me parece un personaje ejemplar. Es una chica que comete errores, que tiene días buenos y días malos, lo cual no hace más que acercarla mucho al lector. Se puede aprender mucho de Arielle. El resto de personajes no son menos especiales. Me ha encantado Jem y su vena de escritor que nos regala frases y reflexiones muy especiales. Nathan y su actitud cariñosa, protectora (al que me hubiera gustado conocer algo más); así como Claire y su amistad con Arielle. Todos los personajes están muy bien trabajados y construidos y se han ganado un huequito en mi corazón. Me ha encantado como todos los personajes pueden sorprenderte en cualquier momento.
Una novela con la que se sufre, con la que sentirás mucha tristeza por los personajes pero eso solo implica que celebrarás más sus triunfos y empatizarás muchísimo con ellos. Con diálogos muy vivarachos, y situaciones muy especiales, "Aunque llueva fuego" es una novela que te envolverá con sus cálidas palabras de ánimo, que te harán creer en ti mismo y perseguir tus sueños, pues eso es lo que se defiende. Te empujará a pedir ayuda, a expresar tus sentimientos, a ver que todo siempre puede mejorar y que todo es mucho mejor cuando confías en los demás. Un libro sobre la pérdida, y la búsqueda de uno mismo. Además, refleja muy bien la situación de la mujer en la Francia de 1955 y la injusticia que tenían que vivir al ser reducidas a meras amas de casa en lugar de poder dedicarse a lo que ellas desean.
El final de la novela es frenético. Suceden muchos acontecimientos seguidos y, la única pega que le podría poner sería que me hubiera gustado que tuviera más páginas, para que no se desarrollase tan rápido la última parte. También creo que ha influido mi apego con los personajes y que me ha costado mucho despedirme de ellos. Aún así, el libro me ha gustado muchísimo y lo recomiendo muchísimo.





